viernes, 3 de marzo de 2017

El Laberinto de los Espíritus.

Ruiz Zafón, C. (2016) El Laberinto de los Espíritus, Planeta.



Hace un par de días finalicé la lectura de "El Laberinto de los Espíritus", cuarta y última entrega de la tetralogía de "El Cementerio de los Libros Olvidados".

Un tomo de unas 925 páginas que, a pesar de su extensión, se hace, en general, ameno. A ello contribuyen las pinceladas de "thriller" con las que Ruiz Zafón ha cimentado la novela, a partir de uno de los personajes centrales de la historia, Alicia Gris, una especie de detective "especial" con un espíritu oscuro y contradictorio; pero a la vez un alma valiente, sagaz, y con unas incontenibles ganas de buscar la verdad y la libertad, pese a quien pese.

Como digo, ese tinte de thriller, con un misterio por aclarar, pistas y peligros constantes, dota a la obra de un toque que provoca auténtica adicción. Eso sin desprenderse de la atmósfera gótica y en algunos momentos tenebrosa que ha caracterizado a toda la tetralogía, propia de cualquiera de los mejores escritores del romanticismo.

Por lo demás, este punto y final cierra el círculo que comenzó con la mítica "Sombra del Viento", atando cabos y estableciendo las conexiones entre los hechos y los personajes que han ido desfilando en cada uno de los anteriores tomos. Destacar, como no, al genial "Fermín Romero de Torres", en mi opinión una auténtica joya, con su lenguaje enrevesado y metafórico, culto y a la vez cañí, tan singular. Y a la familia Sempere y su librería, con un Daniel que ha pasado de ser el niño que descubría la magia de los libros en  la primera novela, para convertirse en este final de trayecto en un padre de familia que busca la dolorosa e inquietante verdad de sus orígenes.

Y como siempre, ese otro personaje mudo y omnipresente, el verdadero protagonista de la saga. Ese palacio escondido en la penumbra del laberíntico barrio antiguo de Barcelona donde descansan todos los libros malditos del mundo: El Cementerio de Los Libros Olvidados, donde se dilucida la relación mística, sobrenatural, entre la familia de los Sempere y la Literatura.

Tras leer el final de la historia uno se queda con una sensación extraña, como de no tener claro qué parte de la historia ha sido real, y qué parte ha sido fruto de la imaginación de un escritor, quedando los límites entre realidad y ficción realmente difusos, una sensación que tan solo tuve anteriormente con la lectura de "Niebla", de Unamuno. Es la magia y el misterio de los libros, su gloria y su condena.

En definitiva, este libro creo que es un best seller. Pero no solo un "best seller", o no en mal sentido de la palabra. Es la conclusión de un largo recorrido por un camino umbrío de realidad y ficción, un sendero verdaderamente fascinante. Aconsejo su lectura, eso sí, siempre que se hayan leído previamente las tres entregas anteriores.

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