jueves, 11 de agosto de 2016

Cicatriz.

Gómez-Jurado, J. (2015) Cicatriz, Ediciones B.


"Hola. ¿De dónde eres?"
 
Anoche terminé este thriller. Me leí las últimas 180 páginas sin poder pestañear. Con eso lo digo todo.

Gran novela para los amantes del género, ambientada perfectamente en el Chicago de hoy; si bien hay diversos flashbacks que nos trasladan a lugares tan varipintos como la Ucrania del Este sometida a Rusia o el Afganistán de la ocupación soviética.

Simon es un pobre hombre. Un "pringado", el empollón de la clase que nunca consiguió ser popular y, en cambio, siempre fue despreciado y ridiculizado por todos. Un tipo acostumbrado a perder. Lleva una vida anodina, siempre al borde de la banca rota, viendo los días pasar delante del ordenador donde pica código sin parar, o frente a la televisión, o devorando comida basura mientras comprueba como su cuerpo va acumulando grasa y dejadez.

Pero Simon, aun sin ser consciente de ello, guarda algunos ases en la manga. El principal, un algoritmo informático al que ha dedicado media vida (o más), LISA. Un programa que es un diamante en bruto pero que tiene un pequeño problema: no hay quien financie su desarrollo, ya que nadie en la industria se fía de un "pringado" desastroso y con fobia social. Además, cuenta con un amigo incondicional, su único amigo, Tom, un abogado de tercera categoría, el único que confía en su talento y que le ayuda a buscar mecenas, aunque con bastante poco éxito. Y su tercera carta, Arthur, su hermano mayor, en el que vierte toda la ternura que le rebosa porque es especial: posee síndrome de Dawn, por lo que siempre será un niño. Arthur, a decir verdad, es el único motor de la triste vida de Simon.

Además, Simon guarda un tremendo secreto en su pasado del que intenta inútilmente escapar.

Un buen día la suerte, el destino, o la casualidad, llama a la desvencijada puerta de Simon. Un magnate del negocio informático, por fin, le ofrece un pacto (con el diablo) que, a pesar de todos los riesgos, le puede sacar de la ruina en la que se ha convertido su existencia. Empujado por Tom, por primera vez se la juega y accede a suscribirlo.

Pero cuando la vida del bueno de Simon comienza a vislumbrar una leve oportunidad de cambiar, su sentimiento de soledad le lleva a cometer una serie de errores en cadena. Errores fatales. El primero, conocer através de una web de contactos para solteros desesperados a Irina. La chica ucraniana de la cicatriz en la mejilla.

Sí, quizá fue el mayor error de su vida. O no.

Historia trepidante, muy amena en su lectura, quizá con algún requiebro argumental que yo, humildemente, hubiera trazado de otro modo; pero, en conjunto, muy adictiva y bien escrita, en un lenguaje actual y con ágiles recursos. La recomiendo, eso sí, advirtiendo que hay pasajes con un nivel de violencia bastante contundente. Es lo que tiene la mafia rusa...

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