viernes, 27 de julio de 2018

Macbeth.

Nesbo, J. (2018) Macbeth, Editorial Lumen.


Jo Nesbo se atreve con casi todo. Incluido el adaptar a los grandes clásicos. Y así lo ha hecho con el drama de Shakespeare, Macbeth, ambientándolo a los años 70.

Y Macbeth ya no es el capitán al servicio del Rey de Escocia; sino el jefe de la Guardia Real. Y Lady Macbeth se convierte en una dominatrix. Y las tres brujas del relato de Shakespeare son ahora tres singulares productoras de una droga terriblemente adictiva. Y Duncan ya no es el legítimo Rey de Escocia; sino el jefe de la policía.

Y Escocia se transforma en una ciudad gris, húmeda y fría, decadente, una especie de Gotham City de Batman melancólica y asfixiante; en la que la corrupción, el paro, la delincuencia y la droga campan a sus anchas.

Pero recientemente hay un grupo de nuevos líderes de la policía, encabezados por el jefe Duncan, que están dispuestos a acabar con el deterioro de la ciudad. Pero ese camino no es fácil cuando en lo más profundo de la sociedad de esa ciudad ha germinado la semilla de la soberbia.

Y, siguiendo el rumbo que marcara Shakespeare a principios del siglo XVII, Macbeth pasará de ser un leal y efectivo policía al servicio de Duncan, con unos valores basados en la justicia y el bien; a ser el asesino de este y usurpador de su puesto, y candidato a ser la única autoridad de la ciudad, apartando de su camino a cualquiera que interfiera, por cercano que le sea. En esta transformación, en este asalto de la codicia por el poder que acaba diluyendo los valores más nobles, tendrá mucho que ver la persusiva Lady Macbeth, la ambiciosa pareja de Macbeth. Y Hekate, el más peligroso líder de los narcos de la ciudad, que toma al propio Macbeth como una marioneta para mantener a raya el acoso de la policía.

El relato que desarrolla Nesbo con estos cimientos es una historia frenética, que crea una atmósfera enrarecida en la que los más bajos instintos de la condición humana asoman y se manifiestan con una crudeza a veces perturbadora.

Una novela dura e inquietante al estilo Nesbo. No obstante, los ideales y pensamientos de los personajes, que a veces parecen extraídos del género épico, en ocasiones me han descuadrado un poco y, curiosamente, me han llevado a no ver a estos personajes con más carga de humanidad. Un poco de comic. Es como si, como antes he anticipado, estuviéramos recreando una historia ambientada en Gotham y protagonizada por los héroes de la factoría de DC Comics, o sea, La Liga de la Justicia, Batman y todo este tipo de personajes con un mensaje demasiado trascendental. Y eso no es malo; pero yo siempre fui más de Marvel, de Spiderman y su ironía, y de los X-Men.

Nesbo, esta novela está muy bien. Pero por favor, vuelve a hacerte un Harry Hole.

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domingo, 1 de julio de 2018

El libro de las despedidas.

Aberasturi, A. (2018) El libro de las despedidas, La Esfera de los Libros.



He de confesar que, aunque cada vez que leo algo de poesía quedo gratamente conmocionado, no es un género en el que me adentre muy a menudo. No obstante, hace unas semanas pude ver en la televisión (en el "Chester" de R. Mejide) una entrevista a Andrés Aberasturi que me impresionó, y cuya "excusa" era la presentación de este poemario, "El libro de las despedidas". Aberasturi es un tipo que siempre me ha caído bien, desde aquellos lejanos tiempos en los que se asomaba en las pantallas de nuestras televisiones en las sobremesas, con ese estilo sosegado y, a la vez, profundo.

En este poema "largo", se cuenta la despedida de un hogar largamente habitado. Ese hogar, metáfora de la propia vida. Y el poema es Andrés, y Andrés es el poema; y es difícil distinguir al uno del otro.

Y estos versos se hilan en la ternura que desprende la figura de Aberasturi, y en ese realismo dramático que impregna su vida; pero que él siempre afronta con dignidad, y con una pizca de ironía.

Andrés Aberasturi es la ternura en la derrota, el amor en los tiempos del cólera, la contención en los momentos difíciles, la sapiencia tranquila, la reflexión despojada de toda esperanza ficticia.

Aberasturi es esa gran persona que parece huir de los reconocimientos. Es la humildad. Es la sensibilidad. Y esas características de su persona fluyen y se reflejan en su obra.

Andrés Aberasturi siempre será muy grande, hasta en las despedidas.

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sábado, 30 de junio de 2018

La mujer en la ventana.

Finn, A.J. (2018) La mujer en la ventana, Grijalbo.


La Mujer en la Ventana es una fascinante novela que leí hace un par de meses. Os cuento.
Anna Fox es una (antaño) reconocida psicóloga clínica que vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir a la puerta de la calle, presa de una frustrante patología mental desde hace un año. Pasa el día chateando y haciendo, a través de este medio "on-line", de terapeuta de extraños con una vida tan aislada, bebiendo vino (mucho vino), jugando al ajedrez con otros internautas, viendo películas antiguas y espiando a los vecinos del barrio.
Entonces los Russell se mudan al barrio. La familia ideal, formada por un matrimonio y un adolescente. Una noche Anna ve algo desde su ventana que hubiera sido mejor no ver. A partir de ahí, todo su reducido mundo salta por los aires. ¿O todo es fruto de sus delirios?
Un thriller psicológico magnífico, que realmente ha respondido a mis expectativas, incluido, en algún momento, algún giro insospechado que deja al lector descolocado. El relato está escrito con agilidad y se hace realmente ameno. Una novela que rinde tributo a grandes filmes del thriller de los años 50 y 60. Al propio Hitchcock (imposible no acordarse de "La ventana indiscreta"). Y de hecho, tiene toda la pinta de que será llevada en poco tiempo al cine.
¡Recomendada con persistencia!

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domingo, 25 de febrero de 2018

Tierra de Campos.

Trueba, D. (2017) Tierra de Campos, Anagrama.




Daniel "Mosca" es un cantante y compositor que comenzó su carrera musical en los años de la "movida", junto a unos amigos del colegio, como tantos otros grupos. Mucho tiempo después, Daniel viaja en un coche funerario para enterrar el cuerpo de su padre en la tierra de este, la Tierra de Campos. A lo largo del viaje, y en el propio destino, Daniel recordará su trayectoria vital, profesional y personal, sus éxitos y sus fracasos, su llegada a lo más alto del pop, su peculiar relación con su padre y el drama de su madre, su descenso a los infiernos y su transformación desde la figura de músico idealista y romántico hasta su papel de profesional de la música, pasando por un amor de juventud imposible de olvidar y su singular lazo con Japón y con una japonesa, madre de sus dos hijos. Daniel solo aspiraba a hacer buenas canciones, como vía de salida de sus sentimientos; pero la música se convirtió en su propia vida, para lo bueno y para lo malo.

Tierra de campos es una road movie en el que se intercala un tiempo presente por las carretera y los parajes de una España rural, con sus recuerdos en a caballo entre Madrid y Japón. Su lectura es amena y a muchos de nuestra generación (nacidos en los 60-70) nos será familiar, reviviendo los últimos años del franquismo, la transición y la desmesurada movida, los eclécticos 90... Quizá a más de uno pueda despertarnos un halo nostálgico. A su vez, Trueba adereza el relato con unas gotas de ironía, de humor, creando un marco de cierto escepticismo, de desesperanza, de rendición a los avatares de la vida.

Esta narración, más allá de ser una biografía, supone una reflexión sobre el sentido de la vida, las metas, los sueños y los caprichos del destino, con una banda sonora que rinde tributo a Los Secretos, Nacha Pop, Radio Futura, Alaska y Dinarama, La Unión, Glutamato Ye-Yé, Gabinete Caligari, La Frontera, Duncan Dhu, La Mode, Mecano, Loquillo y los Trogloditas, Ilegales, Siniestro Total, Golpes Bajos, Danza Invisible, La Dama se Esconde, Esclarecidos, Tam-Tam Go, 091, La Guardia, Los Rebeldes, y tantos otros grupos musicales que marcaron una época que no volverá jamás.

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martes, 2 de enero de 2018

Vida Robada.

Morgan, A. (2017, 2016 de la original) Vida Robada, Círculo de Lectores.



No son nuevos los argumentos en los que dos personas (hermanas en este caso) intercambian sus identidades y permanecen, voluntaria o involuntariamente, con sus destinos cambiados. Esa es la idea de la que parte este relato de Ann Morgan para indagar en la biografía de Helen, la más despabilada de dos hermanas gemelas que, a causa de un juego, intercambia su vida con Ellie cuando tenían tan solo seis años de edad, sin saber que la misma no estaba dispuesta a poner fecha de caducidad a la ficción. A partir de entonces, Helen, Ellie a la fuerza, tendrá que enfrentarse a una vida desdichada e injusta en la que su propio "yo" es suplantado, hasta caer progresivamente en el desprecio de su madre, en la marginación, en la enfermedad y en la delincuencia.

El relato se sucede en dos líneas temporales que se alternan a lo largo de las páginas: una historia narrada en primera persona en la que acontece la vida de Helen desde aquel fatídico día hasta el momento en que creyó escapar de su ruinosa vida tras una temporada junto a los canales de Ámsterdam; y otra historia en tercera persona, más reciente, en la que un nuevo capricho del destino la vuelve a poner en contacto con la hermana que le robó su vida.

Historia de una lucha continua, de resistencia, contra el entorno y contra los demonios de uno mismo, en la que el destino parece jugar de modo cruel con la protagonista; pero en la que siempre hay una leve luz que ilumina el final del túnel de la desdicha.

Me pareció poco original la idea básica de la suplantación de identidades; pero sí atrayente, y de ahí que me enfrascara a leer esta novela. Al final he de decir que no me ha terminado de convencer, aunque reconozco que las últimas 100-150 páginas (de unas 430) me han enganchado. No obstante, se dan ciertas partes e hipótesis que necesitan, en mi opinión, algo más que un acto de fe para ser aceptadas y creer en la veracidad del relato. Aun así, pienso que hay ciertas partes brillantes y estremecedoras que son capaces de romper con la monotonía del relato. Lo mejor: las cáusticas "voces" que campan a sus anchas por la cabeza de Helen.

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sábado, 14 de octubre de 2017

Secretos Imperfectos.

Hjorth, M.; Rosenfeld, H. (2016, 2010 de la original) Secretos Imperfectos, Planeta.


Sebastian Bergman es un tipo despreciable. Engreído, cínico, desagradable, sin el menor atisbo (aparente) de humanidad  ni de civismo. Pero es el mejor psicólogo criminal de toda Suecia.

Sebastian viaja a la ciudad de Västeras a liquidar un asunto personal: su madre, con la que apenas se hablaba desde hace años, ha fallecido. Pero lo que iba a ser un desagradable trámite se convierte en algo que, después de años de desidia y de desinterés por todo, despierta su instinto policial, y algún que otro sentimiento que guardaba arrinconado en su memoria, desde que una terrible desgracia lo arrojara al abismo. Encuentra al antiguo equipo de la policía con el que trabajó hace años, y con el que salió también tarifando. El equipo está desarrollando una complicada investigación: el asesinato de un adolescente. Algo que, siendo un suceso lúgubre, no tendría mucho más de especial si no fuera por que el cadáver apareció cosido a puñaladas, y con el corazón arrancado.

Sebastian acepta el reto de volver a integrarse en el grupo de policía y colaborar en la resolución del caso, poniendo a prueba en más de una ocasión la paciencia de sus antiguos y nuevos compañeros.

Sebastian, desde su personal modo de ver los acontecimientos, demostrará que nada es lo que parece, porque el caso está rebosante de secretos... imperfectos.

Novela negra sueca en estado puro, en el que el lector se irá poco a poco sumiendo en una maraña de descubrimientos, pistas falsas, y hechos inesperados; aderezado todo ello con historias paralelas relacionadas con la vida privada de los personajes. Un relato que no defraudará a los amantes del género.

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lunes, 21 de agosto de 2017

La sed.

Nesbo, J. (2017) La Sed, Penguin Random House Grupo Editorial.


¡Maldito Nesbo y maldito Harry Hole! Lo volvieron hacer. Creí que no podrían volver a engancharme, después de 10 relatos al borde del abismo. Pues lo han vuelto a hacer.

Y es que Nesbo no somete solo a su querido personaje, el ex-comisario Harry Hole, a todo tipo de retorcidos y sórdidos enigmas policíacos. No solo disfruta torturándolo en cuerpo y alma, sin descanso, hasta la propia extenuación. No solo se niega a concederle un minuto de tranquilidad, una tregua en que sus demonios interiores dejen de corroer sus entrañas. No. Es que a lo largo de esta serie ha creado a un universo singular de personajes en torno a Hole. Personajes que comparten sus propias grandezas y miserias con nosotros sin el menor reparo.

Nesbo es capaz de crear en cada pieza de Hole una atmósfera asfixiante que deja al lector con el corazón en un puño. Es capaz de proporcionar mil motivos para que el pulso de sus pobres seguidores se nos desboque sin compasión. No vamos a ganar suficiente para trankimazines.

Y así, tras unos años de silencio (aunque en la versión española de la serie no haya sido así, debido al retraso en la publicación), el ahora profesor de la Academia de Policía de Oslo, Harry Hole, felizmente casado y llevando un modo de vida que él mismo, en el fondo, teme que tenga fecha de caducidad, ha de volver a actuar. Sabiendo que eso puede, a su vez, volver a llevarle al infierno. Pero es que hay un tipo en Oslo que parece estar retándole. El único enemigo al que, en su carrera como el mejor policía especializado en asesinos en serie, no pudo atrapar jamás. Y ahora, a ese psicópata extremadamente inteligente, le ha entrado... sed.

No os diré mucho más de lo que ya he opinado en otras ocasiones con respecto a los relatos protagonizados por Harry Hole. Simplemente que en ciertos momentos de las historias paras de leer, alzas la cabeza, miras al vacío e imaginas a su creador, Jo Nesbo, con una sonrisa casi irritante y ojos algo entornados, desafiantes. Porque en verdad, hay momentos en los que sientes que juega contigo, y no sabes si tirar el libro por la ventana o seguir leyendo con avidez. Y suele pasar lo segundo.

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